Se trata de una técnica de neuromodulación cerebral, que aplica corriente galvánica a baja intensidad sobre el cuero cabelludo, con el objetivo de estimular áreas específicas del cerebro.
El tratamiento consiste en colocar diferentes electrodos en el cráneo, en función de las áreas corticales a estimular en cada caso, y aplicar una corriente galvánica (continua) a través de dichos electrodos.
Estas corrientes modifican la excitabilidad de las neuronas en las áreas tratadas, lo cual resulta beneficioso para mejorar la memoria, la atención, el control del dolor, etc, complementándose con las otras terapias convencionales.
Es una técnica segura, no invasiva e indolora.
