Es fundamental que la persona diagnosticada de Esclerosis Múltiple u otra enfermedad neurológica comience cuanto antes un programa de entrenamiento lo más activo posible, con el fin de mantener su funcionalidad, evitar la aparición de disfunciones y enlentecer lo máximo posible el avance de la enfermedad.
Esta actividad va dirigida a personas recién diagnosticadas o con diversidades funcionales mínimas, completamente autónomas.
Se trata de un grupo reducido en el que se realizan ejercicios terapéuticos activos tanto aeróbicos como anaeróbicos, con el fin de enlentecer lo máximo posible la progresión de la patología, mantener la máxima funcionalidad y, con ello, su autonomía, evitar la aparición de disfunciones o lesiones derivadas de la enfermedad, aprender ejercicios terapéuticos activos para poder realizarlos en su domicilio y fomentar la participación en actividades con otras personas diagnosticadas de enfermedades neurológicas, con el objetivo de que compartan impresiones, experiencias, etc.
